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SANTA MARÍA DEL NARANCO
(S. IX) Patrimonio de la Humanidad
(Carretera del Naranco)
Fue construido por Ramiro I, como palacio de recreo, en
los terrenos de caza existentes entonces en la ladera sur
del monte Naranco.
En la planta baja, penetramos en su interior a través
de la puerta situada bajo la escalera y accedemos a una
sala rectangular dividida en tres dependencias: la sala
central o cripta, que posiblemente fuera el dormitorio de
la guardia real, y las salas occidental y oriental, antigua
sala de baños.
La sala superior es una gran sala, sobre cuya función
hay diversas interpretaciones, aunque lo más probable
es que fuera el lugar de fiesta del palacio.
SAN MIGUEL DE LILLO
(S. IX) Patrimonio de la Humanidad
(Carretera del Naranco)
Iglesia real, dedicada a San Miguel y Santa María,
construida, también, por Ramiro I en la misma época
que el palacio.
El templo al igual que el palacio es de una gran esbeltez.
Los contrafuertes estriados tienen distintas alturas, hasta
medio muro las laterales y hasta el alero las frontales.
En el interior, la nave lateral derecha es la mayor, con
semicírculo superior, triple arquería con
arcos y fuertes fustes. En la nave central un rosetón
con celosía ilumina el interior y decora el exterior.
En el interior del templo, contemplamos en el vestíbulo
la puerta de entrada decorada con escenas bizantinas.
SANTULLANO O SAN JULIÁN DE LOS PRADOS (S. IX)
Patrimonio de la Humanidad.
(Plaza de Santullano)
Fue construido este templo durante el reinado de Alfonso
II el Casto, bajo la dirección de su mejor arquitecto,
Tioda; formaba parte de un conjunto monumental compuesto
por palacio, baños, salas de recreo y comedor, que
el monarca mandó construir como residencia de descanso.
De ese conjunto, sólo la iglesia ha llegado a nosotros.
FONCALADA. (S. IX)
Patrimonio de la Humanidad
Esta fuente fue mandada construir por Alfonso III en el
lugar cercano a la muralla, donde se encontraba un manantial
de agua potable.
CRIPTA DE SANTA LEOCADIA
Patrimonio de la Humanidad.
(Interior de la Catedral bajo la Cámara Santa)
Están enterrados los mártires Eulogio y Leocadia.
En el suelo de la misma, tres lápidas visigóticas.
Espacio sombrío y angosto, cubierto por una bóveda
de ladrillo enlucido. Altar y tabernáculo, iluminado
por una ventana cerrada con celosía.
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